Epopeya IV - Argentina, una sensación

Sábado, 10:32 AM suena el teléfono, un supuesto subcomisario Fernández de la comisaría 37 se presentó, a lo que contesté por instinto "Disculpame, pero te voy a cortar" (sí, sí, le dije “Disculpame”…. soy un boludo). Obviamente, no volvieron a comunicarse lo que confirmó mis sospechas que se trataba de uno de los tan nombrados "secuestros virtuales" en los cuales te sacan algún dato que les sirva a posteriori o directamente te hacen creer que algún conocido/familiar está en problemas y que te están mandando un móvil y una vez arriba del auto te llevan a recorrer cajeros. Llamé al 911 para avisar y esperaba al mejor estilo CSI que inmediatamente manden 5 móviles policiales, intervengan mi línea telefónica y descubran que la llamada estaba informáticamente triangulada pasando por un server en las islas Comores para que sea imposible rastrear pero que a pesar de ello los pudieron detectar y ya están tras las rejas… pero no, una señorita muy amable (eso sí) me dijo “si, es normal, fue un intento de secuestro virtual. No vuelva a atender el teléfono y si lo hace no dé ningún dato personal”.


En primera instancia, la "inteligencia" de estos chorros les falló ya que el cajero solamente te permite sacar múltiplos de $10 y entre todas mis cuentas llego a la suma total de $2.76 (no es joda) y en mi casa lo más valioso que tengo es una tapa de asado en el freezer esperando una ocasión especial (no se enganchen, alcanza solamente para nosotros).


En segundo lugar, esto me hizo recapitular y darme cuenta que en los últimos dos años fui testigo y/o víctima de más hechos delictivos que en el resto de mi vida; robos a mano armada, arrebatos, punguistas (y por suerte, porque la cagada es esa, tenés que agradecer, en ninguna de estas oportunidades salimos lesionados), ¿será esto una consecuencia de mi salto de NSE? El tema es que yo salté para abajo.


Tercero, más allá del mal trago y lo material que a veces se puede recuperar y a veces no, te queda esa sensación de impotencia, injusticia y de inseguridad que cuesta sacársela. ¿Será esa la “sensación” de la que hablan? El tema es que es una sensación completa… te ataca los 5 sentidos. El tacto porque es tangible, el chumbo que te ponen en las costillas lo sentís. El oído porque encima de que te afanan te comés un tren de puteadas porque lo que te sacan y a vos te cuesta una vida juntar…les parece poco. El gusto por el mal trago. La vista porque es una imagen que no te sacás más de encima. Y el olfato, porque definitivamente algo huele muy mal acá.


Es cierto, los medios no dejan de bombardear con noticias negativas… son el ejemplo básico que aprendí en la facultad sobre prensa amarilla y encima se autonombran medios independientes (preferiría que fueran de Racing); lo que ayuda a que esa sensación sea completa…pero esto no es suficiente para que desde la palabra oficial menosprecien el problema ya que considero que eso es tanto o más peligroso que inflarlo. Ocultarlo o negarlo lo único que logra es no hacerse cargo del mismo y que este siga creciendo avalado, en algunas oportunidades, por las mismas instituciones que son partícipes necesarias por lo que no pueden negar conocimiento.


No es un problema de Gobiernos, es un problema de Discurso y Acción… el tema está ahí, parece que siempre el Discurso está o vacío o a medio llenar en el mejor de los casos por lo cual las Acciones se transforman en meros recauchutajes. Cuando hagamos lo que decimos, pero en todos los ámbitos, desde el que dice “qué barbaridad” cada vez que matan a un barrabrava en la cancha pero putea a alguno en la calle por el simple hecho de tener la camiseta de la contra, pasando por el que “olvida” devolver el vuelto de más que le dieron en la verdulería y dice que jamás robó o el que se horroriza ante un choque mortal y maneja a más de 100 por Avenidas porque “yo soy responsable”, los que se quejan de que los impuestos no vuelven al pueblo y gracias a la “magia” de sus contadores pagan menos de $10 anuales mientras sus arcas se llenan y sus empleados se empobrecen, los empleados que exigen hasta lo inexigible y no pueden ni siquiera ser catalogados como ñoquis ya que el cobro lo reciben a principio de mes y por un Banco, hasta las mismísimas instituciones, sindicatos y empresas que apoyan los discursos democráticos pero literalmente se cagan en todo lo que no sea el beneficio personal inmediato. Cuando hagamos lo que decimos de verdad, recién ahí vamos a ser un país, mientras tanto, somos solamente una “sensación” de país.


PD: muy buen video del país hermano aplicable 100% a Argentina


http://www.youtube.com/watch?v=l5rqGHWxmZo&feature=player_embedded#at=29­­

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