Curro a la española

El idioma español (*) es fantástico, y el uso que se les da a las palabras en distintas geografías donde se habla es aún más extraordinario. A pesar de ya estar cumpliendo tres años de haber emigrado a España, hay algunas palabras cuyo uso natural entre los españoles aún me causan gracia (a nivel adolescente con acné) y otras por las cuales he hecho dudar sobre mis reales intenciones a más de uno. Hay muchos ejemplos; la liviandad del uso de la palabra culo (en España no tiene connotación sexual, erótica o despectiva, simplemente aduce a una parte del cuerpo de la misma manera que se nombra al hombro); la españolización de las palabras de otros idiomas (del inglés sobre todo), suena horrible como el hombre araña se transforma en Espiderman (se lee literal) o el KO (knock out para cualquier amante del mate) se pronuncia incomprensiblemente tal como se escribe, CAO; hasta cosas más simples como si indicas que tiene que caminar tres cuadras se te quedan mirando pensando "¿Está tan lejos que debo coger un caballo?" (el verbo coger ya está muy trillado como para agregarlo a la mini lista de ejemplos).

Ahora pasando al tema que me trae a escribir esta entrada, creo que la palabra CURRO es la mejor de todas. Más allá que en España tiene muchas acepciones y usos (*1) me quedo con currar como sinónimo de trabajar (una traducción más cercana al uso argentino-rioplatense sería laburar, que viene del italiano pero esa es otra historia) para España y de estafar para Argentina. La analogía que mezcla el uso, significado y realidad en torno a estas dos acepciones es tan perfecta que da miedo. Y por qué digo esto, a eso voy.

Buscar trabajo en España no es fácil, se ha profesionalizado de tal manera la búsqueda y selección que buscar trabajo se ha transformado en un trabajo en sí; sin paga claro, pero con la misma o mayor carga horaria que un trabajo tradicional (y con muchas más frustraciones). Cuidado, no digo que esto esté mal, como toda tarea con el tiempo y la profesionalización es lógico que ciertos protocolos se vayan aceitando y universalizando para lograr una mayor eficiencia. De allí la importancia y el auge de los recruiters (mágicamente, esta palabra se pronuncia bien en España), quienes, según me han dicho en un taller de armado de CV (tuve que ir a taller 🤦🏻‍♂️ para tratar de entender el por qué no logro conseguir entrevistas a pesar de, a mi entender, tener un muy buen perfil basado en años de experiencia laboral), solamente disponen de 7 segundos para dedicar a cada curriculum recibido en respuesta a las ofertas publicadas; es decir tienes que impactar como un cartel de vía pública en términos publicitarios para poder mínimamente llamar la atención del técnico que está llevando adelante la búsqueda; entender cuales son las palabras clave que el reclutador querrá encontrar en los curriculum de los candidatos y ponerlas bien a la vista para lograr pasar a una instancia de entrevista. En pocas palabras, hacer un poco de SEO con el CV (la nueva forma de mentir en el curriculum ahora se hace con IA). Todo esto en un contexto en el cual España está en los primeros puestos de tasa de desempleo de toda la Comunidad Europea con aproximadamente un 11% de personas en el paro (no buscar acepciones argentas aquí con doble sentido y risita a lo Patán, me refiero a desempleados) subiendo a casi el 28% en menores de 25 años y con algunas Comunidades Autónomas que  hacen crecer esos números drásticamente (el sur del país históricamente mucho más castigado que el norte más industrial). Es lógico entender que uno está entonces en un mercado altamente profesionalizado y con una competencia altísima frente a una oferta de empleo reducida. Teniendo en cuenta esto, a primera vista es inentendible como podemos encontrar estos titulares constantemente en los diarios:




Podríamos alegar que existe cierto facilismo por parte de quienes reciben ayudas del Estado y que las prefieren (las ayudas) a conseguir dinero y progresar trabajando, los que cuando yo era más joven se llamaban "NI NI" (ni trabajan, ni estudian... por decisión propia). Me niego a creer que sean un porcentaje tan grande. Por supuesto los hay, pero si fueran la mayoría ¿no nos dejarían el espacio a los que realmente tenemos ganas de trabajar de encontrar trabajo casi inmediatamente? Es decir, y pecando de ingenuo, al haber una falta real de mano de obra, ¿no deberíamos estar en niveles cercanos al 0% de desempleo? Capaz soy yo que no entiendo la dinámica de la macroeconomía cuando se cruza con la lógica empresarial del trabajo y el frótulo de spot al incluir el pitirus polen ovalle 🙄. 

Mi experiencia, lamentablemente, me hace creer que el problema está en otro lado. Quizá la oferta no está en sincronía con la realidad (y así sí se explica el por qué algunos prefieren las "paguitas"). Se puede aducir algo de mala suerte, algo de desconocimiento (lógico) del mercado, pero la realidad es que la oferta no es atractiva en general (y aunque así no sea, la baja posibilidad de conseguir mínimamente una primera entrevista es deprimente). Y ni siquiera me refiero al tema salarial (que dicho sea de paso... mamita!!!, ¿La idea es pagar menos que el costo de vida para que uno se enamore de ese trabajo y no se quiera ir? No estaría entendiendo el razonamiento).

Muchas de las ofertas (al decir muchas, digo muchísimo más de la mitad) que se encuentran se deben descartar automáticamente porque son ofertas de trabajos mágicos que prometen conseguir ingresos fantásticos sin experiencia y trabajando desde la comodidad del hogar 2 horas por día. Por supuesto esto luego decanta en algún tipo de estafa (curro y hasta acá tuviste que llegar para darle un por qué a la introducción). Estas ofertas se suelen encontrar en redes sociales en grupos dirigidos a comunidades latinas principalmente. De la misma manera se publican búsquedas dónde solamente dice "se necesitan 15 personas para trabajar de 6 a 14 o de 10 a 18" (habitualmente con faltas de ortografía), sin más información. Por supuesto que se bloquea/denuncia, pero desgraciadamente (y ahí también se ven los grados de desesperación y necesidad) mucha gente comenta "me interesa" y no puedo dejar de pensar en el (sorete, garca, etc.) que posteó pensando: "caíste". 

Aprovecharse de la necesidad y la vulnerabilidad de una persona que está buscando trabajo, no es monopolio de un grupo de anónimos tratando de pescar a algún desprevenido. También hay empresas  (y por qué no, hasta el Estado) que utilizan las mismas u otras herramientas con formas un poco más desarrolladas para que no se parezcan tanto a un curro: 

* empresas que no te toman como empleado, sino que debes facturar como autónomo con valores base (cuando los hay) irrisorios y objetivos ridículos; caso real de una compañía de seguros muuuuy grande en España: 1000 euros por mes de "ayuda" menos el 15%  de retenciones siempre y cuando se llegue al objetivo de ventas el cual se va modificando en un plan a 3 años; es decir, abierta la puerta a que meses enteros te quedes sin ver un euro. A todo esto, las ventas son a cartera propia de clientes/amigos/familiares y a puerta fría. Es lo más cercano a una estafa piramidal que me encontré en una entrevista donde supuestamente me iban a ofrecer un empleo (mentira, ahora que me acuerdo en Argentina fui a una entrevista en Amway). Una aclaración importante, quizá este sistema a alguna persona le sirva (seguramente que sí, si no, no habría vendedores de seguros), por su experiencia, por su personalidad y perfil comercial. Lo raro es que las búsquedas las tiren como una red en el mar y la oferta sea para cualquiera, tenga el perfil que sea... dudo de todo y mucho últimamente. Un adendum a esta metodología es en la cual, además, es necesario que inviertas en algún material de trabajo indispensable por el cual, si no cuentas con el suficiente capital para afrontar la "inversión" inicial, te verás enredado en una maraña de leasing, renting, préstamos que terminarás pagando con el seguro de vida (que también te obligan a contratar) cuando te pegues un corchazo por las deudas.

* empresas que en el contrato aclaran "ingresos según convenio y de acuerdo a la ley" y luego te enteras que están suscriptos al "Convenio General de Explotadores y Tratantes de Personas" donde se aclara en el artículo 46 que si no soportas el período de prueba (castigo) de tres meses (extensible a tres décadas) debes indemnizar a la empresa cediéndole a tu primogénito (es un poco exagerado, pero aseguro que he leído cosas que asustan). Supuestamente ningún convenio puede estar por encima o contradecir una Ley, el Estado español debería revisar un par de convenios me parece (que empiece por el de hostelería que tiene para divertirse un rato). Lo aún más terrible, es que tampoco se respetan las condiciones mínimas que ampara la Ley de trabajo (salario mínimo, días de descanso, etc.), y al empleado la única que le queda es aguantarse porque sino entra en la industria del juicio y quizá en 5 años recibe una bolsa de chuches (golosinas para los compatriotas) en compensación. 

* el Estado a través de las oposiciones. Completamente necesario y de acuerdo con la obtención de plazas de trabajo para el Estado a través de una prueba de habilidades/conocimientos según el puesto ofrecido. Participé en dos, en ambas aprobé el examen: una parte psicotécnica sencilla (aunque en todos lados la presentan como "el cuco", en España coco, bu, papón, cocora, fantasma, o espantajo)  pero que solamente aporta un 10% de la nota y una parte de "conocimientos específicos" que apunta a recordar de memoria un montón de datos que olvidarás en 5 minutos luego de presentar el examen y que no te servirán de nada para el trabajo en concreto (por estar completamente automatizado). No obtuve la plaza porque, por ejemplo en uno de los casos de 50 plazas ofertadas, 45 eran para trabajadores que ya estuvieran en la entidad donde ofertaban. Es decir, en ese caso la oposición fue para "pasar a planta" a empleados que ya estaban trabajando. Para todo esto, es indispensable (nobleza obliga, en el caso de la oposición de RENFE no fue así, ya que el material estaba gratuitamente a disposición) contar con una academia de preparación para hacerse de la información que tomarán en los exámenes y la metodología en detalle. En resumidas cuentas, otro curro con la connivencia estatal; el interesado en un puesto de trabajo debe pagar primero (en forma de tasa y/o pagando a una institución de preparación privada) sin saber si obtendrá la plaza. 

* plataformas de búsqueda de empleo. Creo que acá se llega al límite de lo despreciable; ¿se puede lucrar de forma tan asquerosa con gente que en muchos casos está buscando un trabajo para tener un ingreso? Y encima comunicar abierta, despreocupada y felizmente que al no ser "Premium", pagar una cuota, o firmar un pacto con el Diablo no tendrás acceso a las mejores búsquedas y quedarás rezagado en los resultados?! Es la profesionalización, digitalización y automatización del curro. El curro 2.0

El objetivo en resumidas cuentas es, evitar la selva marañosa de estafadores y tránsfugas que deambulan por el planeta búsqueda de empleo y lograr (a esta altura creo que el factor "contactos" y suerte son mucho más importantes que cualquier título o experiencia que uno pueda aportar) que algún alma caritativa vea el potencial que uno puede aportar en el desarrollo de una empresa. No es fácil, es un verdadero curro. 

Por si no se dieron cuenta, estoy buscando trabajo...  haga el favor de llevarse un CV a la salida 😉


Notas:

(*) La discusión progresista si al idioma se le debe decir español o castellano lo dejamos para otra entrada.

(*1) En Galicia se refiere al recinto cercado a donde se conducen los caballos criados en libertad para enlazarlos y marcarlos con hierro. También se llama así a la fiesta popular donde se marcan con hierro a esos caballos. Más para el lado de Asturias, se usa como sinónimo de pato. Si vamos para el sur, en Andalucía se les dice curro a los que son guapos y muchos andaluces lo usan como sobrenombre. 

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