Instrucciones para emigrar y montar un negocio exitoso. Basado en hechos reales. (by Solana)
1.Vaya a un país que no conoce. No se moleste en informarse sobre el lugar donde montará el negocio. Despotrique contra todo aquello que representa el país que usted ha elegido. No escatime en insultos sobre sus habitantes (hágalo bien fuerte y por la calle, tíldelos de incultos, aunque usted no sepa escribir ni las palabras más básicas de su lengua nativa). Desprecie sin pudor sus costumbres y gastronomía, (aunque usted no tenga idea de nada y tenga menos paladar que una ameba). Millones viajan desde todos los rincones del planeta para probar esa “comida espantosa”, pero usted sabe que son patrañas. ¿Qué le van a enseñar ellos a usted, que en su pueblito prendía un fuego y quemaba un churrasco todos los domingos? ¿Acaso los tres únicos ingredientes que usted conoce no son suficientes para dar cátedra de gastronomía? ¡No tenga pruritos en gritar a viva voz que usted les enseñará a comer como corresponde y acto seguido busque un local absurdamente grande para montarse un negocio gastronómico! ¡Eso! Métase en lo que no sabe, enséñeles a comer a estos ignorantes que tienen más estrellas Michelin de las que usted sabría contar (porque después del treinta a usted se le complican los números, pero no importa, detalles nimios). Usted no se achique, saque ese pecho y adelante.
2.Aunque usted no tenga los papeles necesarios para residir y abrir un negocio en el país que tanto le disgusta, hágalo igual. Pídales a sus empleados que pongan el dinero que usted no ha previsto que le haría falta para llevar todo eso a cabo, (no tiene nada de raro ni de incómodo llamar a sus empleados en horarios insólitos y pedirles q le presten dinero o se pongan el negocio a su nombre porque usted legalmente no puede hacerlo. Puede que tal vez el empleado se sienta completamente descolocado y comprometido de tener q darle a usted sus últimos ahorros, o hacerse cargo de firmar por un negocio que genera deudas antes de empezar. Usted ni caso, presione y siga pidiendo que para eso son sus empleados, abuse de la relación asimétrica todo lo que pueda. Que su imprevisión y falta de capacidad para gestionar el negocio se transforme en el apuro y angustia del empleado, vamos, usted puede.
3.Si no consigue que sus empleados se embarquen en tamaño disparate y se inmolen por usted, intente realizar los trámites para poder vivir en ese país que tanto aborrece. Empéñese en poner ahí a toda costa ese negocio del que no sabe nada. Pero eso sí, hágalo todo mal: las cosas por izquierda, tomando atajos e ignorando cualquier directiva. Después de todo, usted allá donde vivía, estaba por encima de estas minucias y esperas burocráticas porque lo atendían “los de arriba”, no los empleados comunes. ¿Para qué hacer las cosas como corresponde? Lleve los papeles que USTED crea necesarios, no los que las oficinas gubernamentales informan claramente que debe llevar. Hágalo a su manera; seguramente todo saldrá bien. En definitiva, ¿qué podría fallar cuando uno intenta ser ciudadano legal de un país sin llevar los papeles que le piden sino los que uno quiere? Cuando el plan falle por culpa de los demás (jamás la suya, por supuesto) monte un escándalo de proporciones bíblicas en las oficinas públicas por negarle a USTED los papeles (¿cómo se atreven?). Gríteles a los empleados, haga mucho berrinche y despídase diciendo a todo pulmón que se volverá a su país. Seguramente causará suicidios en masa, pero usted no se haga problema, grite más fuerte y saque más para afuera ese pecho. Retírese ofendido, incomodando a todo el mundo, revoleando cosas y con el mentón en alto.
4.Como si nada de esto importara, siga con la idea fija y no se achique ante nada. Detalles como la legalidad de los papeles, ciudadanía, visas de trabajo son opcionales para usted (igual que el pago de los sueldos de empleados y trabajadores, tal como veremos más adelante).
Benefíciese durante meses del tiempo, conocimientos y buena voluntad de los demás, que a todas luces son medio tontos y siguen confiando en sus promesas y planes. Usted siga adelante con todo y agregue más tareas cada día, pero, sin definir jamás cuándo y cómo cumplirá con su obligación de pagar por los servicios que recibe.
Esquive el bulto con charlas motivacionales ridículas. Divague durante horas hablando estupideces sin parar. El truco está en no decir nada, pero fuerte y con convicción, como si fuera el comisario del pueblo ése del que usted salió, amedrentando a todo el mundo y recordando cada cinco segundos que usted conoce a mucha gente importante (aunque a nadie le interese ni le haya preguntado nada al respecto). Después de todo son medio lentos, no notarán para nada la falta de coherencia ni de contenido de su charla. Usted siga por ahí, que ellos se lo creen todo (así podrá ir zafando mes a mes de pagar honorarios y tal vez consiga algún otro atajo para poner en marcha el negocio que legalmente no puede tener). Que los tontos pongan dinero de sus bolsillos para ir al trabajo y construir su empresa indocumentada sin recibir ni un euro. El lema es “socios para las pérdidas, empleados para las ganancias”
5.Cuando vea que se le viene la noche y las cosas no le salgan como usted esperaba, échele la culpa a alguno de sus empleados, reparta a su gusto la responsabilidad del fracaso, (aunque el jefe sea usted, haya aprobado todo lo hecho y haya tenido la última palabra), la culpa será de él. Usted siga con cara de comisario, pero eso sí, divulgue por todos lados y a espaldas del empleado, que él es el culpable de sus pérdidas, y por ende de la desgracia de todos los demás empleados que no cobrarán porque él falló. Ensúcielo, hágalo responsable del fracaso frente a todos y luego lávese las manos culpando a otro empleado por la divulgación. Usted no es responsable de gestionar su negocio, de aprobar los presupuestos ni de las prácticas disparatadas que quiere implementar en él; salvo que las cosas le salgan bien. Ahí sí, el éxito será todo suyo, porque usted es un campeón.
6.Siga estirando el tema del pago de honorarios y ponga la cifra que a usted le venga en gana a la deuda contraída (no importa el número que le hayan dicho que le cobrarían por brindarle un servicio profesional, usted no haga ni caso e invente el suyo). Todos sabemos que los honorarios de un profesional de 25 años de experiencia, títulos académicos, becas internacionales y cuatro idiomas son solo una sugerencia. Aunque le hayan informado por escrito la cifra antes de realizar el trabajo, usted póngale el precio que guste a los servicios ajenos e ignore lo pactado. Usted anote en su libreta imaginaria las horas de trabajo y precios que le parezcan mejor. Repita a todos que ya pagará, que usted está anotando todo lo que debe (si, ahí…en la libreta que no existe).
7.Cuando todo salga irremediablemente mal y las deudas se le acumulen, usted finja demencia. Intente embaucar a los empleados una vez más para que trabajen en más proyectos inviables (gratis, claro…o a cambio de fabulosas comisiones a pagar vaya uno a saber cómo y cuándo. Fabuloso multiplicado por 0 es igual a 0 sólo en el mundo real, en su cabeza dotada para los negocios no. El empleado es un sátrapa que prefiere un pago tangible antes que sus promesas vacías. Qué falta de visión que tienen, qué mediocres son por esperar un pago justo a cambio de sus servicios…es que no tienen superpoderes como usted que puede pagar el supermercado solo con su presencia estelar. Algún desconfiado podría pensar que tal vez tenga una tarjeta de crédito mágica junto a la libreta de las deudas o dinero no declarado al fisco bajo el colchón…pillín. Usted se las sabe todas.
8.Como ya dijimos, son medio tontos, capaz pican y siguen trabajando gratis para usted. Nada hombre…usted insista pidiendo cosas a cambio de nada; o mejor aún…mande a otro que total el empleado no se dará cuenta de que lo manda usted. Siga tirando de la cuerda que usted se lo merece todo, solo por ser usted. Ellos no se darán cuenta de que trata de engañarlos para que le generen ahora el dinero que usted ya les debe desde hace meses. Que usted no haya tenido la previsión o la voluntad de conseguir ese dinero es responsabilidad del empleado, obviamente, ¿qué se creen?
9.Ya casi estamos. Después de semejante desfile de éxitos suba videos a las redes mostrando como cuenta fajos de billetes, muestre esas zapatillas carísimas q se acaba de comprar, no olvide ostentar el auto de alta gama y planificar viajes. Los empleados son tan tontos que, aunque se ganen la vida en las redes sociales seguramente no verán nada. ¿Para qué tener la delicadeza de evitarles esa imagen? Tal vez pueda ser que para las almas sensibles de esta gente sea ofensivo y desubicado como mínimo…hasta podríamos decir insultante y cínico, pero usted no tenga vergüenza de ostentar a los cuatro vientos el dinero que no ha pagado, y claramente posee. ¿O acaso no dijimos que usted se lo merecía todo?
10.Cuando el empleado cabreado ya de ver su ostentación virtual y luego de varios meses de esperar su pago tenga el atrevimiento de pedir que le paguen usted dígale QUE YA LE VA A AVISAR CUANDO LE VA A PAGAR, QUE ESTÁ COMPLICADO.
Seguramente para el empleado no es nada complicado que le deban el sueldo desde hace varios meses. Usted, céntrese en SUS problemas (que son los únicos importantes) No se crea que usted ha generado ningún inconveniente con sus acciones, falta de ética y previsión.
Aproveche a esa gente que ha confiado en usted, que le brindó su tiempo, conocimientos y habilidades (esas que usted no tiene ni tendrá jamás). Exprímalos y úselos todo lo que pueda y luego hágase la víctima si reclaman lo suyo.
Repita este procedimiento varias veces hasta ganar una buena cantidad y así poder comenzar el ciclo nuevamente en otro lugar del planeta. Jáctese de ser una persona de bien, recta y respetuosa de las leyes (aunque en el fondo esté convencido de que las leyes y normas se aplican sólo a los demás). Usted puede hacer lo que se le cante cuantas veces quiera en cualquier país del mundo, como hacía allá, en el pueblito ése de donde viene, donde todos lo conocen, le temen y se lo permiten todo…para eso usted es “EL REY DE LA SELVA”
FIN, no tiene remate.
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